11 julio, 2006

Infiltración

¿De dónde toma la extrema derecha mexicana sus ideas para llevar a cabo su propia guerra secreta?

De su propia propaganda.

En la introducción de su libro "Infiltración Mundial":





el máximo propagandista de la extrema derecha en México, Salvador Borrego, dice lo siguiente:

En la Segunda Guerra Mundial apareció como nueva arma (muy superior al antiguo espionaje) el movimiento secreto de infiltración. Consistía en funcionarios y militares que teóricamente combatían en favor de Alemania, pero cuya meta real era derrotarla "por dentro".

También se relata aquí el inicio del Marxismo. Esto parecería extemporáneo, pero no es así por que el marxismo no está liquidado. La Revolución Mundial lo acoge maternalmente y lo sigue avalando como "Ideología respetable".

Infiltración Mundial, junto con Derrota Mundial lleva al conocimiento preciso de las fuerzas que han venido conduciendo la actual descomposición mundial.

Este Libro relata los inicios del marxismo-leninismo. Parecería extemporáneo, pero no es así porque el marxismo no está liquidado. Lo acoge maternalmente la Revolución Mundial y lo avala como "ideología" respetable.

Aún hoy persiste la propaganda para engañar a la juventud con leyendas sobre el marxismo, en las que se le absuelve de las infamias que sufrieron veintenas de pueblos, desde el ruso hasta el polaco, el húngaro, el checoslovaco, el cubano y etc.


El libro "Infiltración Mundial" parte del supuesto de que casi todos los alemanes que se opusieron al régimen de terror de Hitler -el campeón indiscutible de la ultraderecha mexicana-, especialmente aquellos que casi lograron matarlo con el fallido atentado del 20 de julio de 1944, salvo contadas excepciones necesariamente tenían que ser judíos camuflajeados como alemanes, y aunque Salvador Borrego no presenta ni una sola prueba documental que avale sus fantasías, de cualquier modo barre parejo pretendiendo haber "descubierto" sentado cómodamente desde su escritorio cosas que ni siquiera la terrible policía secreta Gestapo pudo obtener después de muchas horas de suplicio aplicando los más dolorosos tormentos concebibles a los sublevados, como en el caso del almirante Wilhelm Canaris a quien por insinuaciones e indirectas Salvador Borrego trata de perfilar como un judío pese a que ningún historiador alemán lo reconoce como tal, pese a que ningún historiador judío lo reconoce como tal, y pese a que los mismos verdugos de Heinrich Himmler tampoco lograron arrancarle alguna relación con judío alguno pese a que casi lo matan en los interrogatorios. La investigación Nazi sobre Wilhelm Canaris se supone que fue tan extensa antes de matarlo que si hubiera tenido algún tatarabuelo judío, sin lugar a dudas se lo habrían descubierto y hubieran usado tal dato en su propaganda.

El 98% de lo que contiene el libro "Infiltración Mundial" (y lo mismo se puede decir del voluminoso libro "Derrota Mundial" del mismo autor) son los mismos datos que podemos encontrar en cualquier buen libro de historia sobre la Segunda Guerra Mundial, para lo cual Salvador Borrego no aporta nada nuevo que no se conociera de antemano, mientras que el 2% restante es propaganda típica de la ultraderecha mexicana intercalada por el autor, sugiriendo aquí y allá -sin presentar pruebas- que tal o cual espía o que tal o cual enemigo de Hitler era judío. Sin lugar a dudas un dictador que ya estaba enviando a millones de judíos a los campos de exterminio no esperaría encontrar muchas simpatías entre las comunidades judías de Europa, pero de ello a afirmar que tal o cual enemigo de Hitler era judío por el solo hecho de ser enemigo de Hitler hay un gran salto cuántico que solo puede ser dado como un gran acto de fé fanática o mediante una gran cantidad de evidencia documental incuestionable que de haber existido debería haber ocupado ese 98% del libro malgastado en repetir inútilmente lo que cualquier estudiante puede encontrar en la biblioteca de su escuela o en Internet sobre la Segunda Guera Mundial.

Ya dentro del libro, el lector se dá cuenta conforme avanza en su lectura de que el propagandista Salvador Borrego va dando rienda suelta a sus acusaciones de siempre. "Los inicios del marxismo-leninismo" a los que alude, "las fuerzas que han venido conduciendo la actual descomposición mundial" no son más que el mismo alegato trillado en exceso sobre la supuesta existencia de una magistral conspiración urdida por todos los judíos alrededor del planeta ayudados por todos los izquierdistas del mundo entero y también por todos los adherentes a las logias masónicas para la conquista del mundo (inclusive, se llega al extremo de involucrar también en la conspiración a miembros de organizaciones sociales tales como los Rotarios o los miembros del Club de Leones, y hasta a las asociaciones cristianas de jóvenes conocidas como las YMCA). Es lo mismo de siempre, el mismo tema paranoico, sin variación alguna.

En la mentalidad del típico ultraderechista mexicano, su lema es: "Si ellos lo hacen, ¿por qué yo no?", "Si ellos infiltran, ¿por qué yo no?", "Si ellos traicionan a otros en aras de sus propios intereses, ¿por qué yo no?", "Si ellos fabrican falsedades y distorsionan la realidad histórica con el fin de ganar adeptos para su causa, ¿por qué yo no?", "Si ellos buscan el poder absoluto, el poder total, ¿por qué yo no?", "Si ellos trabajan al amparo de las sombras, ocultando sus verdaderas intenciones, ¿por qué yo no?"

De este modo, todos los libros y manuales elaborados para consumo de quienes militan en estos movimientos clandestinos terminan siendo utilizados como manuales de entrenamiento sobre lo que se debe de hacer para conquistar el poder sin perderlo de la manera como le ocurrió a los Nazis de Alemania.

La Organización Nacional del Yunque, recibiendo directivas directas de sus creadores los "Tecos" de la Universidad Autónoma de Guadalajara, es la mejor prueba de ello. En lugar de fundar su propio partido político, algo así como el "Partido Nacional del Yunque" o el "Partido Nacionalista Mexicano", usando organizaciones satélite como el DHIAC (Desarrollo Humano Integral y Acción Directa) se dedicaron a infiltrar al Partido Acción Nacional para allegarse de sus recursos, apoderándose de él y usándolo como instrumento para la conquista del poder en México. Esto fue lo que sucedió en las elecciones presidenciales del 2000 y se vió refrendado nuevamente en las elecciones presidenciales del 2006. Se sabe a ciencia cierta que cuando el PAN experimentó un enorme auge al empezar la década de los ochentas, ya había estudiantes y graduados de la Universidad Autónoma de Guadalajara (así como ex-Sinarquistas e hijos de ex-combatientes de la Guerra Cristera) repartiendo sigilosamente propaganda que al hablar sobre el marxismo-leninismo hablaban también sobre la existencia de una supuesta "gran conspiración judía" para el dominio mundial, igualando ambas cosas en su totalidad. Dentro del PAN ya saben de quiénes se trata.

Pero no sólo el PAN fue víctima de esta infiltración para la cual no estaba preparado. También otros partidos políticos fueron penetrados sigilosamente por gente cuyas intenciones reales no eran el promover la plataforma socio-económica propuesta por tal o cual partido, sino el irse apoderando de los recursos ajenos o el propiciar la destrucción del partido fomentando la traición entre sus propias filas. Un ejemplo claro de un traidor laborando dentro del Partido Revolucionario Institucional, trabajando por dentro para sabotear las posibilidades de que el PRI pudiera regresar a la Presidencia de la República -convertiéndose en un factor de riesgo en el 2006 para la extrema derecha posesionada del gobierno federal-, lo es claramente la controvertida "maestra" Elba Esther Gordillo Morales:





, la dirigente nacional del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Educación (SNTE). Todo lo que es ella, toda su enorme fortuna personal, toda su fuerza política, todo, absolutamente todo, se lo debe al Partido Revolucionario Institucional. Sin el PRI, ella habría sido un cero a la izquierda, relegada quizá a ser realmente una maestra de Primaria en alguna zona rural en algún estado del Sur, viviendo una vida mucho más modesta. Sin embargo, en las elecciones presidenciales del 2006, en la hora crucial para definir lealtades hacia su pesebre, ella no tuvo ningún empacho en sabotear abiertamente las posibilidades del PRI de poder regresar a la Presidencia de México, poniéndose del lado del PAN a grado tal que el mismo Yunquista máximo dentro del PAN, Manuel Espino, estuvo negociando con ella para concretar "acuerdos" cuyos detalles precisos sólo los conocen ellos mismos, ocurriendo todo después de que el mismo vicecoordinador panista en la Cámara de Diputados, Juan Molinar Horcasitas ya había señalado que el Partido Acción Nacional estaba dispuesto a recibirla con los brazos abiertos en sus filas, si la lideresa del magisterio nacional decidía abandonar el PRI. Cuando en el PRI se dieron cuenta de las verdaderas lealtades de Elba Esther Gordillo, reaccionando quizá demasiado tarde tomaron la decisión de suspenderla en sus derechos políticos después de que dos meses antes ésta ya se había separado de su cargo como presidenta del Comité Ejecutivo Nacional del PRI (en septiembre del 2005), ya para entonces era demasiado tarde. Ya había causado un daño enorme dentro del partido que le había dado cobijo. Y aún lo seguiría causando, pero sin salirse del PRI, apoyando decididamente tras bambalinas al Partido Nueva Alianza. La traición de Elba Esther Gordillo sin lugar a dudas jugó un papel fundamental para relegar al partido que le había dado cobijo a un tercer lugar tanto en las elecciones presidenciales como en las elecciones para la renovación de diputados y senadores en el Congreso de la Unión. Todo esto, se repite, funcionó a fin de cuentas a favor de los intereses del candidato de la extrema derecha panista, Felipe Calderón; nunca antes en la historia de México se había dado el caso de que una persona dentro de un partido trabajara decididamente a favor de los intereses de un partido contrario como lo hizo Elba Esther Gordillo. (Elba Esther Gordillo tras más de 30 años de militancia fue expulsada del PRI el 13 de julio del 2006, al encontrársele culpable de haber incurrido en actos de traición en contra de dicho instituto político.) Pero al menos ella lo hizo abiertamente sin ocultar sus intenciones. Fue usada por la Organización Nacional del Yunque sin ser adherente de esta organización extremista. El caso que más debe preocupar a cualquier mexicano es el de aquellos que sí están afiliados en secreto al Yunque y que ocultan en todo momento esta adherencia fingiendo estar laborando a favor de cierta causa cuando en realidad sus lealtades son otras, tal y como acostumbran hacerlo los ultrafanáticos afiliados al Yunque.

¿Llegó también la infiltración del Yunque a los estratos superiores del Partido de la Revolución Democrática, en donde estarían en mejores condiciones de poder sabotear las esperanzas que Andrés Manuel López Obrador tenía para llevar a cabo un cambio en el modelo socio-económico del país dándole a las políticas del gobierno una orientación social en lugar de la depredadora orientación neo-liberal culpable de la expulsión de medio millón de mexicanos al año hacia los Estados Unidos por la falta de empleos en México? Es muy probable que los enemigos más peligrosos que tuvo el candidato de la izquierda no fueron aquellos que daban la cara abiertamente, sino aquellos que, infiltrados en los estratos superiores dentro de su partido, actuaron bajo órdenes directas de hacer todo lo posible a su alcance para sabotear su campaña y sus esperanzas de llegar a la Presidencia de México. Para la extrema derecha, había que impedir a toda costa por cualquier medio posible la posibilidad de que López Obrador pudiera llegar a la Presidencia, ya que de suceder esto la consecuencia inmediata sería en la expulsión de la extrema derecha del gobierno federal. Al respecto, sobre la terrible posibilidad de que López Obrador haya tenido traidores cercanos a él que deliberadamente lo estuvieron malaconsejando, que deliberadamente lo estuvieron saboteando, que deliberadamente estuvieron poniendo al tanto al Yunquista líder nacional del PAN Manuel Espino sobre las tácticas y estrategias de campaña que tenía planeadas adoptar el Partido de la Revolución Democrática, queda para nuestra reflexión un artículo elaborado por el conocido analista Sergio Sarmiento en su columna "Jaque Mate" publicada el 11 de julio del 2006, bajo el título "El Complot", en la cual dice lo siguiente:

Pero quizá López Obrador debería volver también la vista a su equipo de trabajo para identificar a aquellos traidores que estuvieron cercanos a él y que sin duda ayudaron a que la conspiración tuviera éxito. Efectivamente, hay indicios de que gente del propio entorno del candidato lo traicionó y lo llevó a perder una elección que, al comenzar la campaña, él tenía en el bolsillo.

¿Quién o quiénes, por ejemplo, fueron los colaboradores que convencieron a López Obrador en las semanas previas a la elección de que todas las encuestas que se dieron a conocer públicamente estaban cuchareadas y en cambio había una encuesta que le daba 10 puntos de ventaja, los cuales se habrían traducido en 4 millones de votos? ¿Por qué ocultaron el nombre del encargado de esa encuesta y la metodología que utilizó? ¿Querían, acaso, que el candidato perredista bajara la guardia, convenciéndolo de su triunfo seguro en una contienda que en realidad se estaba cerrando? ¿Buscaban de esta manera facilitar su derrota?

¿Quién fue el traidor que convenció a López Obrador de no participar en el primer debate entre los candidatos presidenciales? En una elección tan cerrada, esta oportunidad perdida bien puedo ser una de las razones de la derrota final.

¿Quién en el equipo cercano a López Obrador convenció al candidato de llamar "chachalaca" al presidente Fox? Y después de que quedó en claro que esto había sido un error, que llevaba a un rechazo por parte de un segmento muy importante de la población, ¿quién insistió entre sus asesores que el candidato debía seguir llamando chachalaca al mandatario frente a todas las cámaras y los micrófonos de los reporteros? ¿Quién le dijo a López Obrador que debía decir "cha-cha-la-ca" despacito, "para que se entienda bien", ante los medios de comunicación? ¿Sabía este asesor que le estaba haciendo perder a su candidato cientos de miles, quizá millones, de votos en una elección que distaba de haber terminado?

¿Quién le dijo a López Obrador el mismo día de la elección que estaba arriba en el resultado por 500 mil votos? ¿Dónde están las encuestas que supuestamente respaldaron esta afirmación? ¿Por qué ni el PREP, ni el conteo oficial de actas, mostraron esa ventaja? ¿Por qué ni siquiera la exhiben las actas en poder del PRD?

Hay buenas razones para pensar que, efectivamente, hubo una conspiración en contra de López Obrador. Pero quienes participaron en esta conspiración son en buena medida aquellos que se encuentran cercanos al candidato. Sólo de esta manera puede entenderse que una ventaja que supuestamente alcanzaba los cuatro millones de votos se haya desvanecido de la manera en que lo hizo.

López Obrador tiene formas de revertir la conspiración de los enemigos externos. Las leyes electorales, después de todo, le permiten impugnar los resultados de las casillas que puedan tener irregularidades. Mucho más difícil será, sin embargo, contrarrestar a esos enemigos internos que hicieron que se esfumara una ventaja muy amplia que, de haberse conservado, le habría permitido ser en estos momentos el ganador indiscutible de la elección más reñida en toda la historia de nuestro país. Contra ellos debería estar especialmente furioso López Obrador.


Quizá sin proponérselo, Sergio Sarmiento parece haber dado justo en el clavo.

A lo ya mencionado por Sergio Sarmiento, agregaremos un incidente más de lo que parece haber sido una trampa bien tendida para hacer quedar públicamente en ridículo a López Obrador restándole credibilidad ante la opinión pública en momentos en los cuales la credibilidad es el activo más valioso. Se trata de la videograbación sobre lo que supuestamente ocurrió en la casilla 2227 contigua de Cerro Gordo, en el distrito federal electoral de Salamanca, en el estado de Guanajuato, en ese semillero de Sinarquistas que terminaron afiliándose en masa al panismo con el beneplácito del Yunque. En esa casilla electoral, el representante de la coalición "Por el Bien de Todos", Luis Alberto Barrón Valle, videograbó lo que parecía una operación de embarazo de urnas llevada a cabo por el presidente de la casilla Juan Gilberto Castro Razo, denunciada posteriormente por López Obrador el lunes 10 de julio del 2006 ante una conferencia de prensa:





Sin embargo, tras la conferencia de prensa, a través de los medios de comunicación se estuvo haciendo la aclaración de que la operación no había sido ningún embarazo de urnas, sino una simple reubicación de boletas electorales que habían sido mal depositadas, pues correspondían a la urna para la elección de Diputados y no a la urna para la elección de Presidente en donde fueron colocadas, e inclusive la representante del PRD ante esa casilla, Juliana Barrón Vallejo, avaló con su propia firma los resultados y lo que quedó consignado en el acta del conteo oficial. Pero Luis Alberto Barrón Valle no sólo videograbó lo que ocurrió en la casilla, sino que tras esto consintió y plasmó su firma en el acta de la casilla 2227 sin hacer constar, en ningún espacio de la misma, su protesta . Esto lo podemos ver claramente en la foto arriba mostrada. Y tras esto, envió la videograbación al equipo de campaña de López Obrador argumentando que lo que allí se estaba documentando era una operación de "embarazo de urnas". ¡Y le creyeron!

Obsérvese también otro detalle interesante en los nombres: la representante del PRD que avaló con su firma la limpieza y transparencia del proceso electoral en la casilla 2227 al extremo de decir -en declaraciones hechas a EL NOTICIERO de Televisa- "Cuando se vació la primera urna que salieron de otra es que, yo creo que los que votaron se confundieron de color de las urnas y pusieron boletas en otra urna y lo que pasó es que los regresamos a su urna. Él (Juan Gilberto Castro Razo) dijo que los iba a poner en su urna, todos los representantes dijimos que sí, todos lo vieron, no hubo nada, porque si estuviera algo mal yo no iba a firmar nada, pero como todo estaba bien, todo legal, por eso firmé" se llama Juliana Barrón Vallejo (de acuerdo con la información proporcionada por el IFE a los medios), mientras que la persona que llevó a cabo la videograbación se llama Luis Alberto Barrón Valle (de acuerdo con la información publicada en varios medios). ¿Coincidencia extraordinaria, o prueba de una relación de parentesco directo? Si suponemos lo último, entonces aquí hay algo extremadamente raro, porque uno firma avalando la transparencia del proceso, mientras que el otro videograba las escenas del proceso con el fin de documentar todo lo contrario, un delito electoral, con la intención obvia de que sea denunciado por López Obrador ante los medios. Hasta un observador neutral que se ponga a repasar estos hechos tiene que llegar eventualmente a una pregunta inquietante: ¿Qué es lo que realmente sucedió aquí?

Al presentar su denuncia ante los medios, López Obrador actuó de buena fé creyendo que la información que se le había hecho llegar era información confiable. ¿Por qué razón habría de mentir deliberadamente dándole credibilidad ante los medios a algo que él mismo ya supiera de antemano que al ser expuesto lo haría quedar en ridículo?

Si lo que hizo el presidente de la casilla 2227 fue simplemente pasar boletas para Diputados y Senadores que habían sido colocadas por error en la urna para Presidente (lo cual está permitido por la ley, según lo estipula el artículo 231 del Código Federal Electoral), con el aval de los demás funcionarios y representantes de partido incluyendo al mismo Luis Alberto Barrón Valle, entonces ... ¿cuál fue la verdadera intención de éste último al remitir su video como una "prueba" de un presunto embarazo de urnas llevado a cabo en dicha casilla a sabiendas de que tal cosa no había ocurrido? ¿Por qué incurrió deliberadamente en este acto a sabiendas de que si López Obrador mordía el anzuelo y caía en la trampa el escándalo resultante terminaría siendo manipulado propagandísticamente por el Partido Acción Nacional como a fin de cuentas ocurrió? ¿Es Luis Alberto Barrón Valle un infiltrado al servicio del Yunque?

El incidente de la videograbación de lo ocurrido en la casilla 2227 contigua de Cerro Gordo es excepcional porque permite ponerle nombre y rostro a un presunto sospechoso, algo que no se dá con frecuencia. Y ciertamente, con un buen interrogatorio sin necesidad de recurrir a los métodos tan favorecidos por los Nazis y la Santa Inquisición aquí se podría llegar hasta el fondo del asunto. De cualquier modo, esto no bastaría para borrar el daño hecho en contra de la credibilidad pública de López Obrador. El único valor que podría tener el extraerle la verdad al sospechoso es que, de confirmarse que nunca fue un perredista de corazón, de confirmarse que nunca estuvo de lado de López Obrador, de confirmarse que sus lealtades siempre estuvieron del lado contrario, habría motivos para suponer que no se trata de un caso aislado, habría motivos para suponer que hay otros como él incrustados dentro del PRD con el mismo objetivo: ocasionar el máximo daño posible debilitando al contrario por dentro. ¿No fue acaso ésta la misma táctica aplicada por la extrema derecha para apoderarse del PAN? Si el PAN de antaño no pudo evitar el ser infiltrado por gente de la ultraderecha, ¿por qué razón habrían de esperar en el PRD un trato diferente?

La infiltración de un partido político como el PRD tendría como objetivo complementar los operativos de espionaje con recursos del Estado que ya se han llevado a cabo y se siguen llevando a cabo y que han producido las famosas grabaciones telefónicas y las famosas videograbaciones filtradas siempre anónimamente a los medios de comunicación que le han costado a varios conocidos personajes la destrucción total de sus carreras políticas. Estos objetivos serían tan variados como recolectar información que no es posible obtener a través de operativos convencionales de espionaje, información que solo es posible obtener ganándose la confianza de quienes están siendo infiltrados; o bien el estar suministrando malos consejos y mala asesoría con la deliberada intención de producir el mayor daño posible, con el deliberado propósito de conducir a la víctima por senderos equivocados que de otro modo no tomaría. Este asalto sería llevado a cabo por una nueva especie de enemigo: el cripto-Yunquista.

¿Meras fantasías? Desafortunadamente, no. Y para comprobarlo, solo basta conversar con un ex-alumno de la Universidad Autónoma de Guadalajara que haya pertenecido a la sociedad secreta de extrema derecha conocida como "Los Tecos" (y hay ya una cantidad creciente de ellos que están dispuestos a hacerlo en desafío del juramento de lealtad con que son inducidos en la organización, al darse por fin cuenta de la enorme monstrousidad de aquello en lo que se vinieron a meter). Si el cripto-Teco es una realidad tangible dentro de la Autónoma de Guadalajara, ¿por qué razón habrían de limitar sus tácticas de infiltración y traición a los confines de la UAG, cuando tienen todo el territorio nacional disponible? Sobre todo cuando el aparato investigativo del Estado que debería proteger a México de esta clase de gente ya está en manos de ellos.

5 Comments:

Blogger Jr said...

Entonces ahora resulta que si pueden existir infiltraciones y conjuras secretas de la ultra derecha, pero es imposible que existan estas mismas por parte de de la judeo-masonería. OJO. No digo que no exista ninguna, creo y estoy convencido de que por ambos bandos hay organizaciones secretas y con fines muy específicos, y de dudosa reputación, pero cuando hablas de la ultraderecha Tecos, Yunque, sinarquistas, etc... esos si existen y están mas que probados y por cierto son los malos; pero por el otro lado resulta que no hay nada comprobado y por cierto son los buenos, pero CLARO, los Judios pobres han sido perseguidos injustamente toda la vida, Por favor ¿quiénes son los amos del mundo sino ellos? Tienen comprados a los Estados Unidos que los defienden a capa y espada, Israel hace sus guerras y cuando les contestan.... "es que se nos persigue injustamente". Insisto, son los amos del mundo y lo lograron gracias a conspiraciones tales como las que denuncias. No defiendo a la ultraderecha, pero tampoco hagamos víctimas a la izquierda y la masonería, que tienen mucha cola que les pisen.

miércoles, 06 junio, 2007  
Anonymous Anónimo said...

Aquí no se trata de clasificar quienes son buenos y quienes malos, sino de presentar hechos comprobados a través de fuentes serias y lo cierto es que jamás ha existido un historiador respetable que haya comprobado esa unión entre judíos y masones de la que implícitamente das fé en este comentario.

sábado, 01 diciembre, 2007  
Blogger jhoin said...

que basura de pagina , no hay libre expresion ,si al propietario no le gusta el comentario lo quita y no s emuestra

viernes, 18 julio, 2008  
Anonymous Anónimo said...

Viejo, creo que eso de que "no hay un historiador firme y respetable que haya demostrado la union de judios y masones", lo dices por que no has leido lo suficiente, lee "La autobiografia de Benjamin Franklin", considerado padre-fundador de los E.U. quien habla precisamente de este asunto. De antemano te digo que voy a estar vigilando esta pagina por si borras mi comentario. Saludos.

lunes, 15 diciembre, 2008  
Blogger Spectator2006 said...

Muy interesante el comentario enviado el 15 de diciembre del 2008 por quien debe ser un redomado neo-Nazi aferrado con la tenacidad de una sanguijuela a las teorías de la "gran conspiración judía masónica comunista", el cual dándoselas ahora de sabio consumado presumiéndonos su lectura total de la autobiografia de Benjamin Franklin nos viene a "iluminar" diciéndonos que es el mismo Benjamin Franklin "quien habla precisamente de este asunto", el asunto de "la gran conspiración judía masónica", esto es (el comunismo no había tomado forma como tal en los tiempos de Franklin).

Por lo visto el comentarista no leyó detenidamente con sumo cuidado lo que Spectator dijo acerca de Benjamín Franklin en la Segunda Parte del blog Sobre el Holocausto. Y si lo leyó, le entró por un oído y le salió por el otro a falta de suficiente materia gris para poder procesar los datos expuestos (lo cual ya no es culpa de Spectator).

Sin embargo, Spectator dará a su ultraderechista interlocutor el beneficio de la duda y le dejará probar rigurosamente su tesis utilizando para ello precisamente la biografía de Benjamín Franklin, publicada inicialmente en Francia en marzo de 1791 bajo el título "Memoires de la Vie Privee" (Memorias de la Vida Privada). Para ello será necesario que el anónimo comentarista nos cite textualmente (sin ediciones y sin citas fuera de contexto, por favor) los párrafos de dicho libro de Benjamin Franklin con los cuales podemos concluír que Benjamín Franklin efectivamente nos tuvo algo que decir, adelantándose a los Nazis y a las patrañas divulgadas por Serge Nilus, acerca de "la gran conspiración judía masónica". Spectator le facilitará la tarea al endurecido fascista que insiste en seguir creyendo en cuentos de hadas, proporcionándole el enlace en el cual se puede encontrar la traducción de la biografía original (al Inglés) publicada en Londres en 1793 de la vida de Benjamín Franklin. Es el siguiente:

La Autobiografía de Benjamín Franklin

Al tomar párrafos de esta autobiografía de Benjamín Franklin, que dicho sea de paso es la autobiografía original sin alteraciones, diga por favor el irredento fascista de cuál de los catorce capítulos tomó cada uno de los párrafos que estará citando de Benjamín Franklin, diciéndonos el por qué tales párrafos sustentan la supuesta denuncia de Benjamín Franklin acerca de "la gran conspiración judía masónica".

Spectator desea advertir de antemano al anónimo fascista que hay varios historiadores norteamericanos con los cuales Spectator mantiene estrecho contacto que están sumamente interesados en saber de dónde demonios sacó el "iluminado" fascista la conclusión de que Benjamín Franklin en su autobiografía nos hace tan extraordinaria "revelación".

Spectator también desea advertir de antemano al anónimo fascista que Spectator ya leyó la autobiografía de Benjamín Franklin en su totalidad desde mucho antes de que aparecieran publicados en Internet los trabajos de Spectator. Así que si piensa debatir con Spectator sobre este tema, más le vale que se ponga a leer por si acaso no lo ha hecho toda la autobiografía de Benjamín Franklin en su totalidad, desde la primera palabra puesta en el primer capítulo hasta la última palabra puesta en el último capítulo del libro, porque si no lo hace, lo más probable es que recibirá aquí mismo una bien merecida paliza de parte de Spectator. Esto además de las palizas que los historiadores norteamericanos le quieran propinar al revisionista amateur que no sabe con quién se está metiendo.

miércoles, 17 diciembre, 2008  

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